El marketing y el cine

El cine es una poderosa herramienta para hacerle llegar a los espectadores productos y servicios para su consumo de una manera sutil, y a veces, no tanto. No es casual que las empresas tecnológicas estén presentes con sus creaciones en escenas cruciales del filme, o que se vean logotipos conocidos en una secuencia de acción de alguna película muy exitosa. Las marcas pagan muchísimo dinero para estar allí, en el momento justo. La industria de la moda es un ejemplo exitoso del alcance, y lo que puede lograr, la magia del cine.

El marketing en las películas

La promoción de una película siempre tiene un montón de detalles detrás, y uno de ellos es un gran equipo de marketing en distintos países, que se encarga de que la misma genere ganancias mucho antes de ser estrenada. Esas acciones son muy conocidas por todos, e incluyen material promocional, publicidad en todos los medios digitales e impresos, entrevistas a los actores, directores y todas las personas involucradas en el proceso de desarrollo del filme.

En las redes sociales se crean perfiles en donde los cinéfilos pueden ver detalles del proceso de producción, contenido adicional y un sinfín de cosas que hace cincuenta años habría sido imposible conocer. En la época dorada de Hollywood, el interés giraba en torno a los protagonistas, todo era más elaborado, no tenía la naturalidad y la inmediatez de la información que posee la industria hoy en día.

Actualmente, los grandes estudios de cine se han dado a la tarea de llevar a un público más joven la fórmula y la estética de los exitosos filmes de los ochenta. La publicidad y el marketing que generan ese tipo de películas atrae no sólo a niños y adolescentes, sino también, a personas adultas que quieren volver a verlas remasterizadas, o con sus mismos protagonistas, muchos años después, el cine y el marketing están apostando a la nostalgia, y van ganando.